La alimentación de los bebés es una etapa crucial en su desarrollo, ya que es vital proporcionarles todos los nutrientes necesarios para su crecimiento y bienestar. Uno de los alimentos que se introducen en esta etapa son los potitos, que son una excelente opción para ofrecer a los bebés una comida saludable y casera. En esta ocasión, te enseñaremos cómo preparar un delicioso potito de pollo casero paso a paso, para que tu pequeño disfrute de una comida nutritiva y llena de sabor.

Ingredientes necesarios

Para preparar el potito de pollo casero para bebés, necesitarás los siguientes ingredientes:

– 1 pechuga de pollo
– 1 zanahoria
– 1 patata
– 5-6 judías verdes
– Agua de cocción
– Aceite de oliva virgen extra

Los ingredientes utilizados en esta receta son muy simples y fáciles de conseguir, pero proporcionarán a tu bebé una excelente fuente de proteínas, vitaminas y minerales esenciales para su crecimiento.

Pasos para lavar y trocear las verduras

El primer paso para preparar el potito de pollo casero es lavar y trocear las verduras. Comienza lavando las judías verdes, la zanahoria y la patata bajo agua fría para eliminar cualquier residuo de tierra. Luego, pela la zanahoria y la patata, y corta todas las verduras en trozos pequeños y uniformes. Esto facilitará su cocción y posterior triturado.

Recuerda que al trocear las verduras es importante tener en cuenta el tamaño adecuado para que sean fáciles de digerir por el bebé. Corta los trozos en trozos pequeños y del tamaño adecuado para su edad.

Tiempo de cocción de las verduras

Una vez que las verduras estén troceadas, es momento de cocinarlas para que estén tiernas y listas para ser trituradas. En una cacerola con agua hirviendo, añade las verduras troceadas y cocínalas a fuego medio durante aproximadamente 12-15 minutos. Es importante verificar la cocción de las verduras pinchándolas con un tenedor para asegurarte de que estén suaves y cocidas.

Incorporación de la pechuga de pollo y tiempo de cocción

Una vez que las verduras estén cocidas, es momento de agregar la pechuga de pollo. Corta la pechuga en dados pequeños y añádelos a la cacerola junto con las verduras. Continúa la cocción a fuego medio hasta que la pechuga de pollo esté completamente cocida. Esto tomará aproximadamente 10-15 minutos más, dependiendo del tamaño de los trozos de pollo.

Es importante asegurarse de que el pollo esté bien cocido para evitar cualquier riesgo de contaminación bacteriana. Puedes verificar la cocción del pollo asegurándote de que esté completamente blanco por dentro y no presente ningún rastro de color rosa.

Proceso de triturado en la batidora

Una vez que las verduras y el pollo estén bien cocidos, llega el momento de triturarlos para obtener la consistencia suave y homogénea de un potito. Para ello, utiliza una batidora de mano o un procesador de alimentos para procesar todos los ingredientes hasta obtener una textura suave y sin grumos.

Es importante triturar los ingredientes de forma adecuada para asegurarte de que el potito tenga la consistencia adecuada para tu bebé. Puedes ajustar la cantidad de agua de cocción que agregas durante el proceso de triturado según la textura deseada, agregando más si prefieres un potito más líquido o menos si prefieres una textura más espesa.

Uso de agua de cocción y aceite de oliva virgen extra

Durante el proceso de triturado, puedes utilizar el agua de cocción de las verduras para obtener una consistencia más suave y homogénea en el potito. Añade el agua gradualmente mientras trituras los ingredientes, hasta obtener la textura deseada.

Además del agua de cocción, también puedes añadir un chorrito de aceite de oliva virgen extra al potito para proporcionarle un sabor delicioso y saludable. El aceite de oliva virgen extra es una excelente fuente de grasas saludables y ayudará a enriquecer el potito con nutrientes esenciales para el crecimiento de tu bebé.

Opción de hacerlo en Thermomix

Si prefieres utilizar una forma más rápida y cómoda de preparar el potito de pollo casero, puedes utilizar una Thermomix. Este electrodoméstico de cocina te permitirá picar, cocinar y triturar los ingredientes en un solo aparato, facilitando el proceso.

Tiempo y temperatura en Thermomix

Para hacer el potito de pollo casero en Thermomix, comienza picando las verduras en trozos pequeños y uniformes. Luego, colócalas en el vaso de la Thermomix y programa la máquina durante 12 minutos a una temperatura de 100ºC.

Una vez transcurrido el tiempo de cocción, añade la pechuga de pollo cortada en dados y programa la Thermomix durante otros 10 minutos a la misma temperatura. Esto permitirá que la pechuga de pollo se cocine al mismo tiempo que las verduras.

Finalmente, programa la Thermomix durante unos minutos a velocidad progresiva para triturar los ingredientes y obtener la consistencia deseada en el potito. Añade agua de cocción o aceite de oliva virgen extra según sea necesario para obtener la textura adecuada.

Evitar verduras de hoja larga

A la hora de preparar el potito de pollo casero, es importante tener en cuenta las verduras que se utilizarán. Es recomendable evitar el uso de verduras de hoja larga, ya que podrían resultar difíciles de triturar y podrían presentar un riesgo de asfixia para el bebé.

Algunas verduras que es mejor evitar son las espinacas, las acelgas o las hojas de lechuga. En su lugar, opta por verduras como la zanahoria, la patata, las judías verdes, el calabacín, entre otras, que son más fáciles de trocear y triturar.

Recomendaciones adicionales para el potito de pollo casero para bebés

Además de los pasos mencionados anteriormente, existen algunas recomendaciones adicionales que puedes tener en cuenta al preparar un potito de pollo casero para tu bebé:

– Utiliza ingredientes frescos y de calidad: asegúrate de utilizar ingredientes frescos y de calidad para brindarle a tu bebé los nutrientes necesarios. Evita el uso de ingredientes enlatados o procesados.

– Controla la sal: debes evitar agregar sal al potito, ya que los bebés no deben consumir cantidades excesivas de sal. Los alimentos naturales ya tienen un sabor delicioso por sí mismos, por lo que no es necesario añadir sal.

– Congela porciones individuales: una vez que hayas preparado el potito de pollo casero, puedes dividirlo en porciones individuales y congelarlas para su uso posterior. Esto te permitirá tener siempre a mano una opción saludable y casera para alimentar a tu bebé.

– Varía las combinaciones de verduras: puedes experimentar con diferentes combinaciones de verduras para darle variedad al potito de pollo casero. Prueba añadiendo otros vegetales como calabacín, guisantes, pimientos, entre otros, para ofrecerle a tu bebé una amplia gama de nutrientes.

– Consulta con el pediatra: antes de comenzar a introducir nuevos alimentos en la dieta de tu bebé, es importante consultar con su pediatra para asegurarte de que está listo para probarlos y no presenta ninguna alergia o intolerancia.

Preparar un potito de pollo casero para tu bebé es una excelente opción para ofrecerle una comida saludable y llena de nutrientes. Sigue los pasos mencionados anteriormente, utiliza ingredientes frescos y de calidad, y no olvides consultar con el pediatra antes de introducir nuevas comidas en la dieta de tu bebé. ¡Tu pequeño disfrutará de un potito delicioso y nutritivo hecho en casa!

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por Isabel Montoya Rodríguez

Chef profesional con formación en nutrición, se dedica a elaborar recetas saludables y deliciosas que promueven un estilo de vida equilibrado sin sacrificar el sabor.