La pastela moruna, también conocida como bastela o b’stilla, es un exquisito platillo originario de Marruecos que combina sabores dulces y salados en una mezcla única y sorprendente. Es considerada una de las joyas culinarias de la gastronomía marroquí y ha ganado popularidad en diferentes partes del mundo debido a su sabor irresistible y su elegante presentación.

Este platillo es característico de la región de Fez, en Marruecos, y se ha convertido en un símbolo de la cocina tradicional marroquí. Se elabora con una combinación de ingredientes como pollo, almendras, cebolla, dátiles, canela y azúcar glas, entre otros, que se envuelven en capas de finas y crujientes láminas de pasta filo.

La pastela moruna es un claro ejemplo de la influencia árabe en la gastronomía de Marruecos. Los árabes, durante su conquista de la península ibérica en el siglo VIII, llevaron consigo sus sabores y técnicas culinarias, que se fusionaron con los ingredientes y tradiciones culinarias locales para dar lugar a una cocina rica, variada y llena de contrastes.

Es un plato que se reserva para ocasiones especiales y se suele servir como plato principal en fiestas y celebraciones importantes. Su elaboración requiere tiempo y habilidad, pero el resultado final es absolutamente delicioso y merece la pena el esfuerzo. En este artículo te mostraré cómo preparar una pastela moruna de pollo paso a paso, además de darte consejos y recomendaciones para que quede perfecta.

Origen y tradición de la pastela moruna en Marruecos

La pastela moruna tiene sus raíces en la cocina andaluza, específicamente en la ciudad de Granada, en España. Durante la época del califato de Córdoba y posteriormente bajo el Reino Nazarí de Granada, se desarrolló una cocina sofisticada y refinada que fusionaba elementos árabes, judíos y cristianos.

Con la expulsión de los moriscos en 1609, muchos de ellos se refugiaron en el norte de África, llevando consigo su cultura, tradiciones y, por supuesto, su gastronomía. La pastela fue uno de los platos que cruzó el mar Mediterráneo y se asentó en Marruecos, donde se convirtió en un plato emblemático y se adaptó a los sabores y gustos locales.

Hoy en día, la pastela marroquí se ha convertido en un símbolo de la hospitalidad marroquí y es un plato que se sirve en ocasiones especiales como bodas, Eid al-Fitr (fiesta del fin del Ramadán) y otras festividades importantes. Además, se considera un plato de lujo y sofisticado, reservado para deleitar a los invitados más especiales.

Ingredientes necesarios para preparar la pastela marroquí

Para preparar una deliciosa pastela marroquí necesitarás los siguientes ingredientes:

– 1 pollo entero deshuesado y sin piel, cortado en trozos
– 2 cebollas grandes, picadas finamente
– 4 dientes de ajo, picados
– 1 taza de almendras peladas
– 1/2 taza de piñones
– 1/2 taza de pasas
– 1/2 taza de dátiles, deshuesados y picados
– 2 cucharaditas de canela en polvo
– 1 cucharadita de jengibre en polvo
– 1 cucharadita de cúrcuma
– 1 cucharadita de azúcar
– Sal y pimienta al gusto
– Aceite de oliva
– Miel (opcional)
– Azúcar glas para espolvorear

Además de estos ingredientes, necesitarás láminas de pasta filo, que puedes encontrar en tiendas especializadas o en la sección de productos internacionales de tu supermercado. También necesitarás mantequilla derretida o aceite vegetal para untar las láminas de pasta filo y asegurar que se peguen entre sí.

Proceso de elaboración paso a paso de la pastela moruna

La preparación de la pastela moruna puede llevar tiempo y requiere de cierta habilidad y paciencia, pero el resultado final es sin duda alguna vale la pena. Sigue estos pasos para preparar una deliciosa pastela de pollo marroquí:

1. En una sartén grande, calienta un poco de aceite de oliva y sofríe las cebollas y el ajo picados hasta que estén tiernos y dorados.

2. Añade los trozos de pollo a la sartén y cocínalos hasta que estén dorados por todos los lados. Condimenta con la canela, el jengibre, la cúrcuma, el azúcar, la sal y la pimienta, y mezcla bien para que los sabores se integren.

3. Agrega las almendras, los piñones, las pasas y los dátiles a la sartén y cocínalos juntos con el pollo durante unos minutos más, removiendo constantemente para evitar que se quemen.

4. Cubre la sartén y cocina a fuego lento durante aproximadamente una hora, o hasta que el pollo esté tierno y los sabores se hayan fusionado.

5. Una vez que el pollo esté cocido, retíralo de la sartén y desmenúzalo en trozos pequeños. Reserva el caldo resultante de la cocción.

6. En una fuente para horno, coloca una lámina de pasta filo y píntala con mantequilla derretida o aceite vegetal. Coloca otra lámina encima y repite el proceso hasta tener al menos 6 capas de pasta filo.

7. Vierte el relleno de pollo y frutos secos sobre las capas de pasta filo y extiéndelo de manera uniforme. Dobla los bordes de la pasta filo hacia adentro, cubriendo el relleno por completo.

8. Coloca otra lámina de pasta filo sobre el relleno y píntala con mantequilla derretida o aceite vegetal. Repite este proceso hasta tener al menos 6 capas de pasta filo encima del relleno.

9. Dobla los bordes de la pasta filo hacia adentro y pinta la superficie de la pastela con más mantequilla derretida o aceite vegetal. Esto ayudará a que se dore y se vuelva crujiente durante la cocción.

10. Precalienta el horno a 180°C y hornea la pastela durante aproximadamente 30-40 minutos, o hasta que esté dorada y crujiente.

11. Mientras la pastela se hornea, puedes preparar una salsa dulce para acompañar. En una cacerola pequeña, calienta el caldo reservado y añade una cucharadita de azúcar. Lleva a ebullición y deja reducir hasta obtener una consistencia un poco más espesa.

12. Una vez que la pastela esté lista, retírala del horno y espolvorea azúcar glas por encima. Sirve la pastela caliente, cortándola en porciones y acompañando con la salsa dulce aparte.

Consejos y recomendaciones para preparar la pastela de pollo perfecta

La pastela de pollo marroquí puede ser un platillo complicado de hacer, pero con estos consejos y recomendaciones podrás asegurarte de que te quede perfecta:

– Asegúrate de deshuesar y quitar la piel al pollo antes de empezar a cocinar. Esto permitirá que el pollo se cocine de manera uniforme y se desmenuce fácilmente.

– Puedes usar muslos o pechugas de pollo, según tus preferencias. Ambos funcionarán bien en la receta, pero las pechugas de pollo tienden a ser más tiernas y menos grasas.

– Si no encuentras almendras peladas, puedes usar almendras enteras sin piel y pelarlas tú mismo. Para pelar almendras fácilmente, puedes remojarlas en agua caliente durante unos minutos y luego retirar la piel con las manos.

– La pasta filo es delicada y se seca rápidamente, así que asegúrate de tener todo el equipo y los ingredientes listos antes de empezar a trabajar con ella. Mantén la pasta filo cubierta con un paño húmedo para mantenerla flexible y humedad.

– Para asegurarte de que la pasta filo se mantenga intacta mientras horneas la pastela, puedes añadir un poco de harina entre cada capa de pasta filo. Esto ayudará a que las capas se adhieran entre sí y formen una estructura sólida.

Ocasiones especiales para disfrutar de la pastela marroquí

La pastela de pollo marroquí es un plato que se reserva para ocasiones especiales debido a su elaboración y presentación sofisticada. Algunas de estas ocasiones incluyen:

– Bodas: En las bodas marroquíes, la pastela de pollo suele ser servida como plato principal o como parte de un buffet de comida marroquí. Su elegante presentación y su sabor excepcional la convierten en una opción popular para celebrar el amor y la unión.

– Eid al-Fitr: Esta es una de las festividades más importantes para los musulmanes, que marca el fin del mes del Ramadán. Durante el Eid al-Fitr, las familias y amigos se reúnen para compartir comidas festivas y la pastela de pollo marroquí puede ser uno de los platos destacados en la mesa.

– Celebraciones religiosas: Marruecos es un país con una gran diversidad religiosa, y en cualquier celebración religiosa, ya sea cristiana, judía o musulmana, la pastela de pollo marroquí puede ser una opción deliciosa y apropiada para compartir con los seres queridos.

– Comidas familiares: Si bien la pastela de pollo se considera un plato de fiesta, también se puede disfrutar en comidas familiares o cenas especiales. Sorprende a tus invitados con este plato exquisito y sofisticado que se llevará todos los elogios.

Combina la pastela con otros platos típicos de la cocina marroquí

La pastela de pollo marroquí es deliciosa por sí sola, pero también se puede combinar con otros platos típicos de la cocina marroquí para crear un menú temático completo. Algunas opciones de platos para combinar con la pastela incluyen:

– Hummus: El hummus es una pasta a base de garbanzos, tahini, aceite de oliva, limón y ajo. Se sirve como aperitivo o acompañamiento y se puede disfrutar con pan pita o verduras crudas.

– Tabulé: Es una ensalada fresca y ligera hecha con trigo bulgur, tomate, pepino, perejil, menta, zumo de limón y aceite de oliva. Es una opción perfecta para equilibrar el sabor dulce de la pastela.

– Té de menta: El té de menta es una bebida tradicional en Marruecos y suele servirse después de las comidas. Sus propiedades refrescantes y digestivas lo convierten en un acompañamiento perfecto para la pastela de pollo.

– Baklava: El baklava es un delicioso postre hecho con capas de masa filo, nueces trituradas y miel. Su sabor dulce y su textura crujiente complementan a la perfección la pastela.

– Tajín: El tajín es uno de los platos más conocidos de la cocina marroquí. Se trata de un guiso que se cocina lentamente en un recipiente tradicional de barro llamado tajín. Puedes preparar un tajín de cordero o de vegetales para acompañar la pastela.

Variantes y adaptaciones de la pastela marroquí en diferentes regiones de Marruecos

Si bien la pastela marroquí tradicional se hace con pollo, almendras y frutos secos, existen diferentes variantes y adaptaciones en diferentes regiones de Marruecos. Cada región tiene su propia interpretación de este plato y utiliza diferentes ingredientes y especias para darle su toque distintivo.

En la ciudad de Fez, donde se originó la pastela marroquí, se prepara la versión clásica con pollo, almendras y frutos secos. Sin embargo, en otras ciudades como Casablanca, Rabat o Marrakech, se pueden encontrar variantes con carne de cordero, conejo o incluso mariscos.

En la ciudad de Meknes, se añade a la pastela marroquí un toque de canela y azúcar en el relleno, lo que le da un sabor más dulce y contrastante. También se pueden añadir especias como el Ras el Hanout, una mezcla de especias típica de Marruecos que incluye canela, nuez moscada, comino, jengibre y cardamomo, entre otras.

Historia y significado cultural de la pastela marroquí

La pastela marroquí es mucho más que un simple platillo. Esta exquisita preparación tiene una historia y un significado cultural profundo que se remonta a siglos atrás.

La pastela es considerada un plato de tradición árabe, pero su origen está íntimamente relacionado con la influencia andaluza en la cocina marroquí. Durante siglos, Marruecos fue gobernado por diferentes dinastías, entre ellas la dinastía almohade y la dinastía mandaní de la cual fue descendiente Abu Yusuf Yaqub al-Mansur quien llevó a Marruecos técnicas y sabores de la cocina de Al-Andalus.

Este plato se considera un ejemplo de fusión de culturas y sabores. En la pastela se encuentran influencias árabes, beréberes y andaluzas, lo que la convierte en un símbolo de la diversidad cultural de Marruecos. Además, su elaboración requiere de paciencia y habilidad, reflejando así el cuidado y atención que se le dedica a la cocina marroquí.

La pastela también tiene un significado muy especial en la cultura marroquí. Se considera un plato de celebración y hospitalidad, y se suele servir en ocasiones especiales como bodas, Eid al-Fitr y otras festividades importantes. Es una manera de agasajar a los invitados y mostrarles el amor y la dedicación que se pone en cada plato.

La pastela como ejemplo de la influencia árabe en la gastronomía marroquí

La cocina marroquí está impregnada de la influencia árabe, que se remonta a la conquista del territorio por parte de los árabes en el siglo VII. Durante siglos, los árabes dejaron una huella imborrable en la cultura y la gastronomía de Marruecos, introduciendo nuevos ingredientes, técnicas culinarias y platos emblemáticos.

La pastela marroquí es un claro ejemplo de esta influencia árabe en la gastronomía marroquí. Los ingredientes y especias utilizados en la pastela, como la canela, la cúrcuma y los dátiles, son característicos de la cocina árabe. Además, la técnica de envolver el relleno en capas de pasta filo está inspirada en la elaboración de hojaldres y pasteles árabes.

La pastela también ha sido moldeada por las tradiciones culinarias locales de Marruecos. El uso de almendras, uno de los principales ingredientes de la pastela, refleja la abundancia de este fruto en Marruecos. Las almendras son ampliamente utilizadas en la cocina marroquí, tanto en platos dulces como salados.

La pastela marroquí es un plato que combina lo mejor de ambos mundos: la sofisticación y elegancia árabes y los sabores y tradiciones culinarias marroquíes. Es una muestra de la rica historia y diversidad cultural de Marruecos, y de cómo la influencia árabe ha dejado una marca imborrable en su gastronomía.

Recetas alternativas de pastela para personas vegetarianas o veganas

Si eres vegetariano o vegano y te gustaría disfrutar de la deliciosa pastela marroquí sin utilizar productos de origen animal, no te preocupes. Existen recetas alternativas que te permitirán disfrutar de los sabores y la textura de este platillo sin sacrificar tus preferencias alimentarias.

En lugar de utilizar pollo como ingrediente principal, puedes sustituirlo por tofu o seitan, dos opciones populares entre las personas vegetarianas y veganas. El tofu, que es una proteína de soja, puede ser marinado y condimentado con las mismas especias utilizadas en la receta tradicional. El seitan, que es una proteína de trigo, se puede cocinar y desmenuzar para simular la textura del pollo deshuesado.

Para el relleno de la pastela, puedes utilizar una combinación de vegetales como cebolla, champiñones, zanahorias y espinacas. También puedes agregar frutos secos como almendras, piñones y pasas para darle un toque de dulzura y textura. Las especias como la canela, el jengibre y el comino también te ayudarán a recrear los sabores característicos de la pastela marroquí.

El proceso de elaboración de la pastela vegetariana o vegana sigue los mismos pasos que la receta tradicional, solo tienes que adaptar los ingredientes según tus preferencias. Recuerda ajustar los tiempos de cocción según tus ingredientes elegidos, ya que las proteínas vegetales suelen requerir menos tiempo de cocción que el pollo.

Alternativas de ingredientes para adaptar la pastela a diferentes preferencias alimentarias

Además de las versiones vegetarianas y veganas de la pastela marroquí, también puedes adaptar este platillo a diferentes preferencias alimentarias. Aquí te presento algunas alternativas de ingredientes que puedes utilizar:

– Pollo de corral: Si prefieres utilizar pollo de corral en lugar de pollo convencional, puedes optar por esta opción. El pollo de corral se cría en condiciones más naturales y se alimenta de forma más saludable, lo que se traduce en una carne de mejor calidad y sabor.

– Carne de cordero: Tradicionalmente, la pastela se hacía con carne de cordero en lugar de pollo. Si te gusta el sabor y la textura del cordero, puedes sustituir el pollo por esta opción. La carne de cordero le dará a la pastela un sabor más intenso y jugoso.

– Camarones: Si eres amante de los mariscos, puedes hacer una versión de la pastela con camarones. Simplemente reemplaza el pollo por camarones frescos y sigue el mismo procedimiento de elaboración. Los camarones aportarán un sabor delicioso y un toque de mar a la pastela.

– Ternera: Si no te gusta el pollo y prefieres la carne de ternera, puedes utilizarla en lugar del pollo. La carne de ternera le dará a la pastela un sabor más intenso y robusto. Puedes optar por cortes tiernos como el solomillo o el lomo para obtener mejores resultados.

Recuerda adaptar los tiempos de cocción según el tipo de carne que elijas, ya que cada tipo de carne requiere tiempos de cocción diferentes para obtener la textura y el sabor adecuados. También puedes ajustar las especias y condimentos según tus preferencias personales.

Curiosidades sobre la pasta filo y su importancia en la pastela marroquí

La pasta filo, también conocida como masa filo o masa phyllo, es un ingrediente esencial en la pastela marroquí. Esta pasta fina y translúcida es originaria de la cocina mediterránea y se utiliza en diferentes preparaciones, tanto dulces como saladas.

La pasta filo se elabora a partir de una masa muy fina que se estira hasta obtener láminas casi transparentes. Está compuesta principalmente de harina, agua y aceite, lo que le confiere una textura crujiente y delicada.

La pasta filo es muy versátil y se puede utilizar en la preparación de diversos platos, como baklava, spanakopita (pastel de espinacas griego) y strudel de manzana, entre otros. Su textura crujiente y ligera es perfecta para envolver y darle un toque especial a la pastela marroquí.

A la hora de trabajar con la pasta filo, es importante manejarla con cuidado ya que tiende a secarse rápidamente y a romperse si se manipula bruscamente. Para evitar que se seque, es recomendable cubrirla con un paño húmedo mientras se trabaja con ella.

Para asegurarte de que la pasta filo se dore y se vuelva crujiente durante la cocción, es importante pincelar cada capa con mantequilla derretida o aceite vegetal. Esto ayudará a crear una barrera entre las capas y evitará que se peguen entre sí.

La pasta filo se encuentra fácilmente en la mayoría de los supermercados en la sección de productos internacionales o en tiendas especializadas en productos mediterráneos. Si no consigues pasta filo, puedes sustituirla por hojaldre, aunque el resultado final será ligeramente diferente.

Consejos de presentación y decoración para servir la pastela moruna

La presentación y decoración de la pastela marroquí es tan importante como su sabor. Aquí te presento algunos consejos y recomendaciones para que puedas servir una pastela moruna que luzca tan bien como sabe:

– Espolvorea azúcar glas por encima: Una vez que la pastela esté lista, espolvorea azúcar glas por encima para darle un toque especial y resaltar su aspecto elegante. El azúcar glas forma una fina capa blanca sobre la pastela, lo que le dará un aspecto sofisticado y apetitoso.

– Decora con ramitas de cilantro o perejil: Puedes añadir un toque de color y frescura a tu pastela añadiendo unas ramitas de cilantro o perejil fresco en la parte superior. Esto le dará un aspecto más vibrante y apetitoso.

– Sirve la pastela en un plato decorativo: La pastela marroquí merece ser servida en un plato especial que realce su belleza. Elige un plato grande y redondo para presentar la pastela de forma estética y resaltar su elegancia.

– Acompaña con salsas y guarniciones: Puedes acompañar la pastela con una salsa dulce, como la que se hace con el caldo de cocción, para añadir un contraste de sabores. También puedes servir la pastela con una ensalada de hojas verdes frescas, para añadir un toque de frescura y ligereza.

– Utiliza moldes individuales: Si quieres sorprender a tus invitados, puedes hacer porciones individuales de pastela utilizando moldes redondos o rectangulares. Estos moldes le darán un aspecto más refinado y cada persona tendrá su propia porción de pastela.

Recuerda que la presentación de la pastela es parte de la experiencia gastronómica, así que tómate tu tiempo para elegir los elementos decorativos y presentarla de la mejor manera posible.

Maridaje de vinos y bebidas para acompañar la pastela de pollo marroquí

La pastela de pollo marroquí es un platillo con sabores complejos y sofisticados que se pueden realzar aún más con la elección adecuada de vinos y bebidas para acompañarla. Aquí te presento algunas opciones de maridaje que van muy bien con la pastela:

– Vino blanco seco: Un vino blanco seco como un Chardonnay o un Sauvignon Blanc puede ser una excelente elección para acompañar la pastela. Su acidez y frescura complementarán los sabores de la pastela y ayudarán a equilibrar su dulzura.

– Vino tinto ligero: Si prefieres un vino tinto, opta por uno de cuerpo ligero y taninos suaves, como un Pinot Noir o un Beaujolais. Estos vinos no opacarán los sabores delicados de la pastela y armonizarán bien con sus especias y frutos secos.

– Sidra: La sidra es una bebida refrescante y versátil que puede complementar muy bien los sabores de la pastela. Elige una sidra seca para equilibrar la dulzura de la pastela y disfruta de su frescura y efervescencia.

– Té de menta: El té de menta es una bebida tradicional en Marruecos y es el acompañamiento clásico para la pastela. Su sabor fresco y refrescante complementa muy bien los sabores intensos y especiados de la pastela.

– Agua con rodajas de limón o naranja: Si prefieres una opción sin alcohol, puedes optar por agua con rodajas de limón o naranja. Esto refrescará tu paladar entre bocado y bocado de pastela y te ayudará a disfrutar plenamente de los sabores.

Experimenta y disfruta probando diferentes combinaciones de vinos y bebidas para descubrir cuál es tu favorita para acompañar la pastela marroquí. Recuerda que el maridaje es una cuestión de preferencia personal, así que elige los sabores que más te agraden.

Recetas tradicionales de otros platos marroquíes para completar un menú temático

Si deseas completar un menú temático marroquí para acompañar tu pastela de pollo, aquí te presento algunas recetas tradicionales que pueden ser una excelente opción:

– Couscous marroquí: El couscous es un plato emblemático de la cocina marroquí y se puede servir como plato principal o como guarnición para acompañar la pastela. El couscous marroquí se hace con sémola de trigo, verduras, carne o pollo y se sazona con especias como comino, canela y jengibre.

– Tajín de cordero con ciruelas: El tajín es otro plato emblemático de Marruecos y se puede hacer con diferentes ingredientes. Una opción deliciosa es el tajín de cordero con ciruelas, en el que se cocina lentamente el cordero con especias y se sirve con ciruelas agridulces.

– Pastilla de pescado y mariscos: Si prefieres una opción más ligera, puedes optar por una pastilla de pescado y mariscos en lugar de la pastela de pollo. Esta preparación se hace con diferentes tipos de pescado y mariscos, como camarones, calamares y mejillones, cocidos en un sabroso caldo y envueltos en capas de pasta filo.

– Harira: La harira es una sopa tradicional marroquí que se sirve como plato principal durante el mes del Ramadán. Está hecha a base de tomates, lentejas, garbanzos, cordero y especias como el cilantro y el comino. Es una opción reconfortante y nutritiva que complementa muy bien la pastela.

– Gazpacho andaluz: Aunque no es propiamente una receta marroquí, el gazpacho andaluz es muy popular en Marruecos debido a la influencia andaluza en la cocina. Este refrescante y sabroso plato de origen español se hace a base de tomate, pepino, pimiento, ajo y aceite de oliva, y es un complemento perfecto para la pastela.

Recuerda adaptar las recetas a tus preferencias y necesidades individuales. Puedes ajustar las cantidades de ingredientes y las especias según tus gustos personales.

Notas finales y conclusiones sobre la deliciosa pastela marroquí

La pastela moruna es un platillo exquisito que combina sabores dulces y salados en una mezcla única y sorprendente. Su elaboración requiere habilidad y paciencia, pero el resultado final es sin duda alguna vale la pena. La pasta filo, los frutos secos y las especias utilizados en la pastela son característicos de la cocina marroquí y reflejan la rica historia y diversidad de este país.

La pastela marroquí se ha convertido en un símbolo de la hospitalidad y la sofisticación en Marruecos, y se sirve en ocasiones especiales como bodas y festividades importantes. Es un plato que deleitará a tus invitados y les mostrará tu aprecio y dedicación a la hora de prepararlo.

Puedes combinar la pastela con otros platos típicos de la cocina marroquí, como hummus, tabulé y baklava, para crear un menú temático completo. También puedes adaptar la pastela según tus preferencias alimentarias y experimentar con diferentes ingredientes y especias.

La pastela marroquí es un platillo que representa la rica historia y diversidad cultural de Marruecos. Su elaboración requiere tiempo y habilidad, pero el resultado final es un plato elegante y delicioso que sorprenderá a tus invitados. Así que atrévete a preparar esta deliciosa receta y saborea la increíble mezcla de sabores que la pastela moruna tiene para ofrecer.

Foto del avatar

por Santiago Fernández Ruiz

Chef experimentado con décadas de experiencia, combina su profundo conocimiento de la cocina con un toque moderno, creando recetas cautivadoras que destacan la excelencia y la calidad de los ingredientes.